Preservativo, condón o “ponchito”, palabras que al oírlas sabemos que se trata de un método anticonceptivo, pero con poca conciencia de la gran importancia que tiene su uso en cada relación sexual oral, anal o vaginal donde brinda doble protección para prevenir los embarazos no deseados y las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS)

“No se siente igual”, “es pequeño”, “ajusta”, “hace que ya no se pare”, “es incómodo”, etc. son algunos de los mitos que impide el uso del condón en muchos jóvenes y adolescentes, ya que lo perciben como un método anticonceptivo complicado y aburrido, pero esto no es real, pues el condón puede convertirse en un medio para fantasear y erotizar en la relación de pareja porque puede ser colocado con las manos o incluso con la boca… ¿la boca?… Sí, se puede colocar con los labios teniendo el cuidado respectivo para no dañarlo.

Es importante seguir trabajando con las parejas y que tanto varones como mujeres aprendan de manera práctica los pasos para el uso correcto del condón, pues ello permite garantizar un 98% de protección. Su uso es bastante sencillo, solo se necesita de entrenamiento previo.

¡No olvides que el condón se debe colocar antes de cualquier contacto sexual con la pareja! Recuerda que es un condón por cada relación sexual (anal, vaginal u oral).